Medias tintas

MEDIAS

Si hay algo que me provoca fascinación son las medias, entre otras muchas cosas que no voy a citar ahora, hoy esto va de medias. Complementos sobran, pero no existe prenda que me parezca tan combinable, estilosa, atrevida, femenina y sensual a la vez. Me parecen incansables, van siempre con los tiempos que corren y en cualquier tipo de ocasiones, además son de uso generacional y un clásico en la vestimenta femenina, sin olvidar hacer un tributo a bandas musicales. No me considero adicta, pero me gustan todas. La niña, mujer, señora o señorita de hoy las lleva de colores, con dibujos, a rayas, a cuadros, con encajes, costuras, de rejilla, caladas, térmicas, francesas, de piel de melocotón, de lycra, con 15 den, con 20 den, altas de cintura… El arte de elegir las medias revela la personalidad de cada usuaria. Porque si me preguntan qué objetos, prendas, cualidades o espacios considero que sirven para definir a una persona, incluiría, junto al bolso, los zapatos, la habitación, el peinado o el maletero del coche, las medias para ellas. En Madrid sé de un rincón exclusivo que cuando una servidora lo visitó por primera vez renovó su armario y se convirtió en clientela y fiel admiradora, con la tentación que suscitó entre sus conocidas a las que también les va este universo de la lencería. En la calle Santo Domingo, a un paso de la Gran Vía, se encuentra una tienda única especializada en medias, un lugar castizo y todo un santuario para las amantes de esta parte tan sugerente de la anatomía humana. Y si ya es genuino poder observar a una mujer durante el ritual de ponerse las medias al estilo cabaret o apoyada en la bañera, sin fracasar en el intento, desvestirse “a medias” es otro cantar. Que opinen ellos sino. Observen por la calle o en el metro. Las miradas van puestas a las piernas que lucen vistosos coloridos, texturas, un perspicaz movimiento, una sutil carrera revestida de esmalte o un insinuante cruce de posturas. Y hoy todo se cuestiona. Ya lo cantó “quien llevaba medias negras, bufanda a cuadros, minifalda azul”. Obvia decir: nunca lleves tu abrigo a juego con el color de tus medias. Con afán de contentar hoy a Celia, os diré que con negro todo combina.

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7 comentarios en “Medias tintas

  1. Muchas gracias!!! ya me siento más tranquila… que hoy poniéndome las medias negras y el abrigo negro… sentía que te defraudaba!

  2. Las medias, fetiche codiciado por nuestro amigo el aguilucho ibérico, que agazapado aguarda al acecho a que su presa baje la guardia para poder atisbar por un instante que son autenticas medias-medias (no pantis), y que están prendidas con algún mecanismo de liga o liguero. Momento en el cual nuestro incauto observador, el aguilucho ibérico, corre el extremo peligro de ser presa de una volatilización sobrevenida por autocombustión instantánea.

  3. A mi me encantan las medias.Creo que le dan un toque atractivo y sensual a la mujer. Sobre todo cuando te dispones a hacer el amor y ves que tu pareja hace un autentico ritual para quitarselas.Mientras ella desliza levemente la mano,aparece la carne trémula del muslo,que embriaga aún más la tensa espera de consumar el amor,la pasión…en definitiva,la inquietud que se esconde detrás de una media. Pero no una media cualquiera,una media de Calzedonia,por supuesto.

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